La mayoría de las intoxicaciones alimentarias no ocurren en restaurantes, sino en casa, por prácticas incorrectas de manipulación, cocinado o almacenamiento de alimentos. Aunque no lo parezca, errores pequeños pueden tener consecuencias importantes para nuestra salud y la de nuestra familia.
A continuación, repasamos los 7 errores más comunes en seguridad alimentaria en el hogar, y cómo evitarlos.
1. Descongelar alimentos a temperatura ambiente
Uno de los errores más habituales es dejar carnes o pescados descongelando sobre la encimera. A temperatura ambiente (20–25 °C), las bacterias patógenas como Salmonella o Listeria pueden multiplicarse rápidamente.
¿Cómo hacerlo bien?
Descongela siempre en la nevera, dentro de un recipiente cerrado, o utiliza el modo “descongelar” del microondas si es para cocinar inmediatamente.
2. Usar la misma tabla de corte para todos los alimentos
Utilizar una única tabla de cortar para carne cruda, verduras y alimentos listos para comer puede provocar contaminación cruzada. Los restos invisibles de carne cruda pueden contaminar alimentos que no se cocinan después.
¿Cómo hacerlo bien?
Usa tablas diferenciadas por colores o materiales. Una para carne/pescado crudo y otra para frutas, pan o cocinados. En caso de no disponer de más de una tabla, se deberá limpiar y desinfectar la tabla entre manipulación de los distintos tipos de alimentos.
3. No respetar la cadena de frío al hacer la compra
Pasar más de 1 hora desde que compras productos refrigerados o congelados hasta meterlos en tu nevera puede romper la cadena de frío, permitiendo el crecimiento de bacterias.
¿Cómo hacerlo bien?
Lleva bolsas térmicas para congelados y prioriza dejar la compra refrigerada para el final del recorrido.
4. Cocinar insuficientemente carnes o huevos
Las carnes mal cocinadas (especialmente pollo) y los huevos poco cuajados pueden contener patógenos como Salmonella o Campylobacter.
¿Cómo hacerlo bien?
Asegúrate de que las carnes estén bien cocidas en el centro (sin partes crudas ni jugos rosados). Los huevos deben estar completamente cuajados para personas vulnerables (niños, embarazadas, mayores).
5. No lavarse las manos en los momentos clave
Es fácil olvidarse de lavarse las manos, pero es uno de los pasos más importantes. Tocamos teléfonos, dinero, superficies sucias… y luego manipulamos alimentos.
¿Cómo hacerlo bien?
Lávate las manos con agua y jabón antes de cocinar, después de tocar carne cruda, ir al baño, toser o tocar basura.
6. Guardar sobras calientes directamente en la nevera
Meter comida caliente en la nevera puede elevar la temperatura interna y favorecer el desarrollo de bacterias en todos los productos.
¿Cómo hacerlo bien?
Espera a que las sobras se enfríen a temperatura ambiente (máximo 1 hora) antes de refrigerarlas en recipientes herméticos.
7. Consumir alimentos después de la fecha de caducidad
No es lo mismo “fecha de caducidad” que “consumo preferente”. Ignorar esto puede llevar a consumir productos peligrosos.
¿Cómo hacerlo bien?
Respeta la fecha de caducidad (productos frescos, carnes, lácteos).
El consumo preferente puede extenderse si el alimento conserva su aspecto, olor y sabor.
Conclusión
Mejorar la seguridad alimentaria en casa está en nuestras manos. Adoptar estos pequeños hábitos puede evitar intoxicaciones y mejorar nuestra salud y la de quienes nos rodean.
¿Has cometido alguno de estos errores sin darte cuenta? ¡Cuéntanos en los comentarios! Y si te ha parecido útil, no dudes en compartir este artículo.
«Juntos alimentamos la seguridad».
